MITOS SOBRE LA FUNCIÓN HEPATICO-RENAL Y DIGESTIVA

De entre todos los mitos y creencias que se dan en la actualidad sobre remedios y hábitos saludables sobre la mejora de la salud hepático-renal y gastrointestinal, tenemos entre otras,  el de las bondades del vasito de agua con limón en ayunas, el de los beneficios de la copA de vino que también es uno de los más arraigados, el vaso de “Aquarius” para la mejora gastro-intestinal donde se ha llegado a decir que ayuda a mejorar la gastroenteritis, los batidos DETOX que son capaces de reducir las infecciones urinarias, que depuran el intestino…

h1

Como observamos la a alimentación humana a través de la historia se ha visto influida por las creencias religiosas, cuestiones político-económicas y por costumbres y modas, favorecidas actualmente estas últimas por los medios de comunicación impresos y electrónicos.

La nutrición se ha convertido hoy en día en un tema de conversación donde todo el mundo opina, todo el mundo habla desde su experiencia, aunque esta sea mal interpretada o venga dada por efecto placebo.  Pero sin ir más lejos, será el por propio desconocimiento y desinformación, aparte de los conflictos de interés de ciertas personas el que ocasione que existan una serie de mitos que simplemente aplicando la lógica común o unos principios científicos caen por sí solos.

Herbalife y sus conflictos de interés

Todos hemos oído hablar de esta multinacional con forma piramidal, que ha causado numerosos daños a nivel de salud en aquellas personas que fruto de su desesperación han caído en esta red.

Se presentan como una alternativa a través de la cual sería posible lograr tonicidad muscular y hasta bajar de peso. Sin embargo, los efectos negativos sobre el cuerpo van desde el acné hasta la insuficiencia renal ocasionando como hemos visto en algunas noticias, la muerte.

h2

Lo cierto es que en este negocio basta simplemente con tener un conocido que te incorpore al mundillo, vendiéndote un kit (que supera casi los 100 euros, para entrar a la red) para poder a empezar a vender sus productos y hacer recomendaciones dietéticas (por supuesto la persona no posee ninguna titulación).

Las demandas a Herbalife han sido multimillonarias y los problemas de salud ocasionados son incontables, la empresa ha sido muchas veces acusada de desarrollar un esquema piramidal fraudulento y el último juicio por esta causa terminó en diciembre pasado con una multa de 188 millones de dólares.

Problemas de salud hepática y Herbalife

Hay más de 100 casos reportados sobre hepatotoxicidad por productos Herbalife, muchos de ellos que presentaban hepatitis, donde se observó que al dejar de consumir por un lago periodo de tiempo estos productos comenzaban a recuperarse.

El Ministerio de Sanidad y Consumo ya alertó de la existencia de algunos casos de dolencias en el hígado presuntamente asociados al consumo de productos de la empresa “Herbalife Internacional España, SL.” Compañía que comercializa diversos productos a los que atribuye beneficios para adelgazar y mejorar el bienestar general del consumidor.

Dietas DETOX y Jugos

No hay ningún estudio científico robusto que haya demostrado que el agua con limón o los batidos DETOX tengan los excepcionales beneficios que les atribuyen, como la depuración del organismo. Sí es cierto que el limón aporta vitamina C, potasio y ácidos orgánicos, entre otros nutrientes. Sin embargo, no lo hace en mayor medida que otro tipo de frutas como la naranja o el kiwi, u otros vegetales. ¿Por qué apostar entonces específicamente por el vasito de agua tibia con limón por la mañana, y en ayunas, para más inri? ¿O por zumos DETOX?

Realmente son los riñones y el hígado los que realizan esa actividad de desintoxicación de manera natural.

Problemas y porqué evitar estos productos

A base de realizar este tipo de alimentación, que  por supuesto no proporciona los nutrientes necesarios para el organismo, por lo que realizarla a la vez que practicas deporte puede desencadenar en una serie de riesgos, encontramos diversos problemas derivados de estas prácticas:

  1. Deterioro muscular por no cumplir con las cantidades diarias de proteína.
  2. Problemas cardiovasculares por desequilibrios electrolíticos si se consume por periodos largos de tiempo
  3. Caída del cabello y problemas en la piel por falta de vitaminas y deshidratación
  4. Depresión por llevar una alimentación inestable
  5. Problemas digestivos como la diarrea, dolores abdominales, evacuaciones dolorosas…h3
  6. Sistema inmunológico débil quedando desprotegido de virus, bacterias e infecciones

Por lo que puedo decir, que se trata de un TIMO en toda regla.

Función intestinal

La comida que ingieres no sólo te aporta nutrientes, sino que además, alimenta a las bacterias que viven en tu organismo, denominada microbiota. Se trata de bacterias beneficiosas que ayudan a la absorción intestinal de nutrientes,  a la fermentación de alimentos y la defensa contra virus y bacterias, incluso mejorando enfermedades mentales (psicobióticos).

h4

Existen miles de estos microbios en nuestro intestino responsables de nuestra salud que se alimentan de fibra, generalmente una persona promedio consume menos fibra de la recomendada diaria que se sitúa actualmente en valores de 40gramos por día, este consumo debe hacerse de manera gradual puesto que si no se está acostumbrado provocará molestias gastrointestinales.

Alteración de nuestra microbiota

  1. La comida basura: Se ha demostrado que al comida basura daña nuestra microbiota remplazando estas bacterias por otras que originan inflamación, uno de los estudios más famosos (Handysides, 2016) fue aquel que utilizaron comida de McDonals durante 10 días y los cambios eran significativos.
  2. Antibióticos: Gran parte de la comunidad científica concuerda en el uso excesivo de antibióticos ha llevado a una modificación de la microbioma que los expertos vinculan a un incremento en alergias, por ejemplo, el asma. Los antibióticos matan tanto las bacterias “buenas” como las “malas”. Y, en casos extremos, pueden tener un efecto muy negativo.

 

REFERENCIAS

  • Handysides, S. (2016). Books: The Diet Myth: The Real Science Behind What We Eat: Cherish Your Germs. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4917042/
  • Grande Covián, F. (2000). Nutrición y salud: Mitos, peligros y errores de las dietas de adelgazamiento. Temas de Hoy, Madrid.
  • Moreno, L. A., et al. “Promocionando un estilo de vida saludable en los adolescentes europeos mediante el ejercicio y la nutrición: el Proyecto HELENA.” Revista española de medicina de la educación física y el deporte1 (2007): 13-7.
  • Cabré, E. (2016). Mitos, leyendas y verdades sobre las recomendaciones dietéticas en la enfermedad inflamatoria intestinal. Enfermedad Inflamatoria Intestinal al Día15(2), 65-71.
  • Murillo-Godínez, G., & Pérez-Escamilla, L. M. (2017). Los mitos alimentarios y su efecto en la salud humana. Medicina interna de México33(3), 392-402.
  • Prieto, I. R. (2015). Dificultad en el tratamiento dietético-nutricional de pacientes con trastornos de la conducta alimentaria y elevada sintomatología gastrointestinal. Trastornos de la conducta alimentaria, (21), 2312-2323.

Pérdida de grasa y factores

obeso

Pérdida de peso vs. Pérdida de grasa

La pérdida de peso es aquella que viene determinada por un valor X (ejemplo: 80 kilogramos), al usar como instrumento de medida una báscula, y al cabo de cierto tiempo se debe volver a  comprobar de nuevo si ese valor ha disminuido (ejemplo: 76’500kg).

Ahora bien, imaginemos por un momento dos sujetos diferentes que pesan 80 kg ante una báscula:

  • El sujeto número 1 es deportista y su porcentaje graso se sitúa en un 10%
  • El sujeto número 2 es un padre de familia sedentario cuyo porcentaje graso se sitúa en un 37%.

Como observamos, la báscula nos está dando un valor irreal para poder discernir, tanto sobre la salud de cada sujeto, como de la composición corporal, donde el sujeto número 2 tiene obesidad.

Por ello, para una persona cuyo objetivo es la pérdida de peso debemos hacerle ver que no depende del valor que determine la báscula, sino de su composición corporal, que se basará en la pérdida de grasa pero preservando al máximo la mayor cantidad de MASA MUSCULAR.

Preservar la masa muscular debería ser tu meta

El aumento o la preservación de la masa muscular son de vital importancia en la pérdida de grasa y por ende, la mejora de la composición corporal.

Esto es debido al porcentaje de masa muscular que se posea y al aumento del número y de la eficiencia mitocondrial, que conseguirá potenciar la pérdida de grasa ya que las demandas de energía aumentan (incluso cuando se duerme) favoreciendo la AUTOFAGIA.

Por tanto, “tu peso no es importante”.

Dicho esto, para entender cómo se produce la pérdida de grasa debemos entender que existen unos factores biológicos y unos factores psicosociales que van a afectar a nuestro cuerpo, y rápidamente llegamos a la conclusión de que la pérdida de grasa es multifactorial.

La pérdida de grasa como problema MULTIFACTORIAL

Factores Biológicos

El metabolismo energético depende de complejas interacciones  entre los sistemas que regulan la homeostasis energética, el control de la ingesta y las señales que provienen de los sentidos modulados por el sistema endocrino.

Los mecanismos cerebrales que nos hacen tener hambre están regulados por hormonas, que incitan al ser humano a nutrirse y conseguir alimento, sin embargo, ese alimento no debería ser en forma de calorías vacías, grasas trans, aditivos, sales…

g4

El problema radica en la palatabilidad de esos alimentos que artificialmente han sido modificados para que su textura y sabor sean muy apetecibles y por tanto, se creará una falsa respuesta de rechazo por los alimentos naturales que no tienen el mismo sabor.

Factores psicosociales

Unos de los mayores problemas de la sociedad actual es que convive en un ambiente obesogénico donde existe un incipiente sedentarismo,  una  inadecuada praxis deportiva, a lo que le sumamos  la falta de una nutrición saludable y unos hábitos saludables reales.

Y si a todo ello, le añadimos la desinformación y la pelea por los conflictos de interés  por parte de las industrias que bombardean los medios para que ese ambiente obesogénico se mantenga  a largo plazo, el resultado será el aumento de la tasa de obesidad infantil y el aumento de la tasa de obesidad a nivel general.

Entre estos factores destacamos:

  • El ejercicio físico
  • El ambiente
  • Hábitos y estilos de vida saludables
  • Estrés

Mitos sobre la pérdida de grasa corporal

  • Si se comienza un plan de ejercicios, perderé grasa corporal.

Verdad a medias:

Lo primero que debemos saber es que para perder grasa hay que generar un déficit calórico a lo largo del día, es decir quemar u oxidar más calorías que las que consumimos. Debemos crear ese déficit de calorías con una nutrición correcta, pero no como método aislado. Pero como sabemos, si se consigue aumentar la masa muscular se producirá un gasto energético mayor que puede ayudarte a perder grasa corporal a la larga.

  • Hacer Cardio vs Hacer Pesas

Si se quiere utilizar el ejercicio como método de pérdida de grasa, el más eficaz es aquel plan de entrenamiento que hace crecer nuestros músculos (entrenamiento de fuerza).  Ya que nos permite seguir quemando calorías aun cuando no se está entrenando, a diferencia del ejercicio aeróbico que sólo quema calorías durante la actividad.

Por lo que, cuanta más masa muscular tenga, mayor es el gasto calórico debido al incremento de la actividad metabólica basal.

  • Hacer ejercicios de baja intensidad

Falso:

Hemos dicho que para perder grasa hay que crear un déficit calórico a lo largo del día, ya sea con una dieta hipocalórica, o agregando ejercicio, pero más que nada, combinando ambos factores.

Se sabe que el ejercicio de baja intensidad quema grasa y no glicógeno muscular como el de alta intensidad. Pero diferentes estudios demuestran que quemar grasa durante la actividad no reduce la grasa corporal.  Es importante aclarar que el ejercicio de alta intensidad contribuye a tener menor porcentaje de masa grasa corporal, puesto que se produce un gasto energético mayor y en menor tiempo.

Ejemplo: 10 minutos de alta intensidad consumen 180kcal aprox. Y 60 minutos de baja intensidad consumen 500kcal aprox.

  • Para reducir la grasa abdominal, se deben realizar abdominales

Falso:

La grasa de una determinada zona no se elimina sólo con ejercicio intenso localizado.

Cuando se pierde grasa corporal, se pierde por todo el cuerpo, no por zonas.

Realizando ejercicio abdominal, se desarrolla la masa muscular, que será beneficiosa a nivel general pero esa masa por sí misma no da como resultado pérdida de grasa.

  • ¿Los músculos se convierten en grasa o viceversa?

Falso:

El músculo no se convierte en grasa, ni al revés, ya que son dos tejidos muy distintos que no se intercambian.

Cuando por alguna razón no se puede entrenar por un período de tiempo, los músculos pierden tonicidad (reducen tamaño), pero no se transforman en grasa.

  • La fruta y los hidratos a partir de medianoche ENGORDAN

FALSO:

Las calorías de la fruta sea día o noche son las mismas, si mantienes consumiendo una dieta isocalórica durante el día la fruta o los hidratos por la noche no te harán subir de peso.

Inmunología del ejercicio

La frecuencia regular de ejercicio físico es capaz de modular el tráfico y las capacidades funcionales de los distintos tipos de células inmunes en nuestro cuerpo, a su vez que es capaz de modular las inmunoglobulinas en la sangre. Esto se debe a la respuesta provocada por el ejercicio en nuestro sistema endocrino, en el sistema nervioso central (en adelante, SNC) y el sistema inmune.

inmunologia

Sistema Neuroendocrino (SNC y endocrino)

Mediante la implicación de la musculatura en la práctica deportiva se ejecutan órdenes motoras que dicta el SNC para que se ejecuten los diversos movimientos correctamente, pero a su vez necesita de otros sistemas para su correcto funcionamiento. Nuestro sistema cardiovascular por medio de la activación del sistema endocrino libera en sangre múltiples hormonas como las catecolaminas, la hormona del crecimiento, ACTH, etc. Para activar una serie de respuestas fisiológicas como el aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la función cognitiva, disminución del hambre y el apetito sexual, y puede inhibir según la intensidad y duración del ejercicio la inflamación mediada por el sistema inmune.
Sistema Inmunológico

Las citoquinas son proteínas y péptidos que modulan la respuesta inflamatoria e inmune y además tienen la capacidad de modificar las respuestas del sistema neuroendocrino. Su función en el organismo es coordinar la respuesta del sistema inmunológico y lo hacen reclutando o inhibiendo las funciones de células específicas (como células dendríticas) o neutrófilos, regulando la proliferación y diferenciación celular, activando o inhibiendo la expresión de algunos genes (por ejemplo, genes de otras citoquinas).
Edad y deporte

La edad es un factor limitante debido al deterioro del sistema inmunológico causado por el envejecimiento que induce cambios en la inmunidad innata y adaptativa. La edad afecta la función y el fenotipo de las células inmunitarias, como la expresión y la función de los receptores para las células inmunitarias, lo que contribuye a la pérdida de la función inmunológica (quimiotaxis, muerte intracelular).

inmunosenescencia

 

Estas alteraciones disminuyen la respuesta a los patógenos, lo que conduce a varias enfermedades relacionadas con la edad, como las enfermedades cardiovasculares, la enfermedad de Alzheimer y la diabetes en personas mayores. Además, el aumento del riesgo de enfermedades autoinmunes e infecciones crónicas aumenta con el envejecimiento del sistema inmunitario, que se caracteriza por un entorno proinflamatorio, que finalmente conduce a un envejecimiento biológico acelerado.
Numerosos estudios que se centran tanto en población patológica como en población adulta sana demuestran que el ejercicio crónico mejora la inmunidad a través de la atenuación de la inmunosenescencia, comprobando parámetros como la concentración de citoquinas y linfocitos.
En concreto, en este reciente estudio de Sellami et. al (2018) donde los autores declaran que la investigación se llevó a cabo en ausencia de cualquier relación comercial o financiera que pudiera interpretarse como un posible conflicto de interés, centrándose en la población anciana, demuestran que un solo ejercicio estimula las células inmunitarias durante los esfuerzos y durante la recuperación. Esta evidencia indica que los mecanismos subyacentes al ejercicio asociado con la alteración de la función inmune están relacionados con varios factores, como las estimulaciones del sistema neuroendocrino (catecolaminas, cortisol) y metabólicos (es decir, carbohidratos, antioxidantes o prostaglandina, así como para el gasto cardíaco, flujo sanguíneo, presión arterial, entre otros.
Nutrición e inmunosupresión

El consumo adecuado de calorías y de proteínas en la dieta es de vital importancia para no provocar un deterioro en el sistema inmune, será la deficiencia de proteína y grasa la que puede provocar un deterioro de los mecanismos de defensa, se demuestra que un consumo por debajo del 15% del total de la dieta en forma de grasa será capaz de provocar pérdida de nutrientes como una alta depleción de glucógeno, un elevado uso de masa muscular para obtención de energía, una incipiente disminución de vitaminas del tipo liposolubles (A,D y E) que necesitan de la grasa para ser absorbidas y transportadas y por ende, acarrean en otra serie de problemas graves de salud, por tanto, una dieta baja en grasa no será una buena idea.
Suplementos o propiedades de los alimentos que refuerzan el sistema inmune

– Zinc: Ayuda a la cicatrización, previene la caída del cabello, establece el sistema inmunitario del tracto respiratorio, participa en la absorción de nutrientes, es regulador hormonal, combate la fatiga, reduce la diarrea aguda ayudando al sistema digestivo, mejora la fertilidad masculina, entre otros.

zinc

Otros:
– Vitaminas C y E
– Quercetina
– Probióticos
– EGCG
– Betaglucano
– w3 y w6
Conclusiones

Como he citado anteriormente en el estudio de Sellami et al. (2018), demuestran como una cantidad saludable de ejercicio regular proporciona un beneficio general para el sistema inmunológico.

exercise inmune

Sin embargo, más de un componente del sistema inmunológico puede debilitarse por el entrenamiento excesivo continuado o sobrenetrenamiento, sin atender a los periodos de descanso o de supercompensación. De hecho, el entrenamiento intensivo a largo plazo puede resultar en una disminución en la función de la capacidad de las células inmunes innatas para responder a los desafíos agudos, lo que contribuye a un riesgo elevado de infección. Por ello, es importante que se consulte con un profesional para que se realice una planificación deportiva adecuada, atendiendo a los principios de entrenamiento.
A pesar de la vulnerabilidad del sistema inmunitario, el efecto antiinflamatorio general del ejercicio puede reducir el riesgo de una enfermedad crónica relacionada con la edad caracterizada por una inflamación crónica de bajo grado (Ej: Cáncer, Diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y Alzheimer). Por ello, muestran el efecto positivo del ejercicio sobre el sistema inmunológico.
En cuanto a la dieta, se debe consultar con un profesional actualizado para que adecúe tus requerimientos energéticos y necesidades, pero como he apuntado anteriormente debemos decantarnos por una dieta rica en grasas y variada en alimentos que nos briden los micronutrientes necesarios.
REFERENCIAS
Sellami, M., Guasmi, M., Denham, J., Hayes, L. D., Stratton, D., Padulo, J., & Bragazzi, N. (2018). Effects of acute and chronic exercise on immunological parameters in the elderly aged: can physical activity counteract the effects of aging?. Frontiers in Immunology, 9(2187).
https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fimmu.2018.02187/full

DIETA CETOGÉNICA/LOW CARB Y ¿PÉRDIDA DE “PESO”?

 

Una dieta cetogénica es una dieta especial alta en grasa, baja en carbohidratos (HCO) y moderada en proteína. Este tipo de dieta donde la energía se extrae predominantemente de las grasas lleva un periodo de adaptación en torno a los 90 días, usando predominantemente la grasa como fuente de energía de manera eficiente. En la naturaleza esto ocurría de manera periódica en las épocas de frío donde había escasez de recursos y por tanto, a medida que se introducía el frío la caza cobraba más protagonismo y la proteína y grasa animal eran nuestras fuentes de energía. En temas fisiológicos este cambio de dieta producía un estrés celular a modo de hormesis que nos hacía más resistentes a diversas enfermedades, por lo que el frío y la escasez de recursos vienen acompañados de manera natural y puede ser una buena estrategia en estos casos.

1

En cuanto a las dietas low carbs varían su porcentaje de hidratos de carbono entre un 20 y un 40 % del total del consumo calórico, siendo este porcentaje menor que las recomendaciones que sitúan el consumo de HCO en un 50%.

ACTUALIDAD

Hoy en día, este tipo de dietas muy bajas en hidratos de carbono es muy utilizado por la nueva oleada de dietistas/nutricionistas que oyen hablar de este tipo de dietas, debido a que consiguen que la persona reduzca su “PESO” notoriamente en pocas semanas. Y digo, “PESO” porque no es más que eso. Si nos referimos a PESO como la fuerza que atrae nuestro cuerpo a la tierra por acción de la gravedad, normalmente determinado por una báscula, observamos de manera directa que NO es un indicador fiable para determinar las mejoras de una persona que se encuentra inmersa en un proceso de mejora de su salud y pérdida de masa grasa, debido a que la composición corporal es realmente la que determina la calidad y cantidad de ese peso perdido.

Es bastante simple, en primer lugar debemos saber diferenciar entre perder PESO y perder GRASA, la pérdida de GRASA es aquella que conlleva una pérdida de PESO, en el cual la totalidad del peso perdido es de porcentaje GRASO.

Porcentaje de retención de agua y pérdida de peso…

Lo que hace una dieta muy baja en hidratos de carbono es reducir la cantidad de gramos de agua (2.5-3 gramos de H2O) que conserva cada gramo de hidratos de carbono, en este caso se reduce la retención de agua que tenías anteriormente, pero la pérdida de GRASA es la misma que una DIETA ALTA en hidratos de carbono si la ingesta calórica es similar (isocalórica), por tanto no debemos dejarnos engañar por eslóganes de tipo “pierde peso rápido” u otras nuevas formas de atraer a personas con problemas de sobrepeso/obesidad.

Repito, si comparamos una dieta alta en hidratos de carbono y una dieta baja en hidratos de carbono, la pérdida de PESO será mayor en la dieta LOW CARB puesto que se reduce nuestro porcentaje de retención de agua corporal, pero la pérdida de GRASA será igual en ambas dietas, siempre y cuando las condiciones y calorías de ambas dietas sean las mismas.

2

En este estudio de Ravussin et al. (2016), donde los autores declararon en sus conclusiones que no poseen ningún conflicto de interés, concluyeron que una dieta low carb isocalórica no estuvo acompañada por un aumento de la pérdida de grasa corporal, sino que se asoció con aumentos relativamente pequeños en el gasto energético que fueron disminuyendo con el tiempo, y a pesar de las reducciones rápidas, sustanciales y persistentes en la secreción diaria de insulina después de introducir esta dieta, observaron que la disminución de pérdida de grasa corporal era similar a una dieta isocalórica ALTA en hidratos de carbono.

Con esto quiero no quiero decir que las dietas cetogénicas/low carb no sean buenas estrategias en personas con determinadas patologías o determinados momentos, puesto que actúan en el sistema hormonal y periodos cortos de estas estrategias mejoran la flexibilidad metabólica, pero debemos ser conscientes de esas diferencias.

LEPTINA y sistema hormonal

Sabemos que cuando una persona comienza con una dieta hipocalórica y comienza a perder peso, el cerebro inicia una respuesta de hambre diseñada para recuperar el peso perdido, esto conlleva una disminución del gasto calórico y un AUMENTO de la sensación de hambre y la predilección por determinados alimentos. Esto se debe a la inanición de esta hormona leptina en el torrente sanguíneo, que normalmente debería actuar regulando el apetito, inhibiendo la ingesta de alimentos y aumentando el gasto energético, para mantener constante el peso corporal. Esta inanición puede estar presente incluso hasta 5 años después de la puesta en marcha de una dieta restrictiva, este efecto es comúnmente conocido como el efecto rebote.

3

Por ello, la obesidad se debe tratar desde una visión multifactorial, dentro de unos hábitos de vida saludables y reales como la adecuación del descanso diario, la frecuencia de ejercicio físico, una nutrición basada en comida real y por supuesto, atendendiendo de manera personalizada y controlada los diversos parámetros que actúan en la pérdida de grasa y mejora de la salud en general.

REFERENCIAS

Hall, K. D., Chen, K. Y., Guo, J., Lam, Y. Y., Leibel, R. L., Mayer, L. E., & Ravussin, E. (2016). Energy expenditure and body composition changes after an isocaloric ketogenic diet in overweight and obese men, 2. The American journal of clinical nutrition104(2), 324-333.

https://academic.oup.com/ajcn/article/104/2/324/4564649

 

Sin ser humanos

port

El ser humano es un animal, y como tal, no puede escindir de la Madre Naturaleza. Vivimos en una sociedad avanzada donde la tecnología se supera cada vez más, pero nuestro genes con pequeños cambios orientados a involucionar, siguen siendo idénticos a los de hace miles de años… Los hábitos de vida nos consumen, agotamos los recursos naturales, y aunque la sensibilidad ecológica sigue estando presente, nosotros no la hacemos presente.

Aquel recolector cazador que se mimetizaba con la naturaleza, era parte de ella, se nutría y vivía en perfecta armonía, ese era el ser humano.

¿Entonces?

Da que pensar…

Esto no significa que volvamos al pasado, se trata de cuestionar donde estamos, para saber a dónde queremos ir, reflexionar y tomar conciencia de que estamos perdiendo nuestra identidad.

No se trata de renunciar a la tecnología y los usos económicos, debemos saber adaptarnos correctamente. Realizar actividad física, caminar descalzos por la arena, huir de vez en cuando a la montaña, respirar aire puro, bañarnos en un río, plantar árboles, tomar el sol, escuchar el silencio del bosque, observar a los animales… Se requieren acciones racionales para lograr el equilibrio en la naturaleza y que nos permita seguir formando parte de ella.

rio

Escapa de los ruidos, evádete, medita, y sobre todo descansa, el descanso es un derecho, solo así, disminuirás los niveles de estrés, de irritabilidad y/o agresividad, porque estas consecuencias ocurren de manera acumulativa a medio y largo plazo.

Ayuno y naturaleza

El ayuno esta presente en nuestras vidas más de lo que nosotros nos  imaginamos…

Comenzando desde nuestros antepasados (ese recolector-cazador), donde había épocas de abundancia, la comida no escaseaba: Se alimentaba de bayas, fruta, frutos secos, semillas, etc. que encontraban a su paso, y si tenía la oportunidad de consumir moluscos, pescar o cazar un animal lo hacía, así éramos, y así, el genoma del ser humano fue moldeado durante miles de años de vida. Dentro de estos periodos, también había tiempos de escasez donde la comida era difícil de encontrar y el ser humano estaba expuesto a realizar periodos de ayuno hasta que tenía la oportunidad de alimentarse, era natural. No obstante, debemos diferenciar entre el ayuno y el hambre. La diferencia entre el ayuno y el hambre es inmensa y bien demarcada. El ayuno debe ser como un descanso, “unas vacaciones fisiológicas”. Es como una medida de limpieza de la casa que debe ser más conocida y más ampliamente utilizada. Es común que el dolor, las fiebres, las congestiones gástricas e incluso las aflicciones mentales” quitan el apetito ” y tratar de frustrar el propósito de la naturaleza en este sentido puede ser un error.

Bajo los tipos de ayuno que encontramos a día de hoy, como puede ser el ayuno instintivo, aquel que nuestro cuerpo sea por la razón que sea, no nos apetece comer, citaré los siguientes:

  • El ayuno cuando alimentarse es imposible: Por condiciones patológicas.
  • El ayuno en la enfermedad
  • El ayuno en catástrofes: Por inundaciones, nieve, terremotos…
  • Momentos de supervivencia
  • El ayuno religioso
  • Rechazos de comida: Vómitos.

Como vemos el ayuno está presente en nuestras vidas, podemos  quedarnos sin alimentos durante períodos prolongados sin dañar nuestros cuerpos u órganos, y es que el ayuno es una parte muy importante de la vida del hombre.

En los tiempos modernos, hemos creado un fetiche de comer, desarrollando un ridículo temor de no realizar una comida, ni siquiera por un día, y esto juega un papel importante en nuestra sociedad, donde la abundancia y la gula se apoderan, al margen de criticar la industria alimentaria, ya que si no me extendería demasiado, nosotros mismos no somos conscientes de este hecho.

gul

La razón del ayuno

Rescatado del gran Herbert Shelton en 1934, este autor que escribió un libro clarividente sobre el tratamiento de la diabetes y otras enfermedades crónicas a través del ayuno y el tomar el sol, que aunque lejos de toda la información que nos regala, quería rescatar los siguientes puntos:

  1. El ayuno, como un período de descanso fisiológico, proporciona a los tejidos y órganos del cuerpo la oportunidad de repararse, renovarse y reponerse. Los órganos dañados son reparados, desgastados y las células enfermas son desechadas y expulsadas.
  2. El ayuno, como un período de reposo fisiológico, ofrece una oportunidad para la recuperación de la energía agotada.
  3. El ayuno, porque obliga al cuerpo a confiar en sus recursos internos, obliga a derribar (por autólisis) de crecimientos, efusiones, infiltraciones, depósitos, acumulaciones y excesos. Éstos se revisan a fondo, sus componentes usables se emplean en nutrir los tejidos vitales, sus porciones inutilizables se excretan.
  4. El ayuno, por los procesos anteriores y relacionados, permite al cuerpo regenerarse a sí mismo en un grado marcado. Se vuelve más joven en condiciones fisiológicas. Sus funciones son mejoradas, sus estructuras reparadas, y su aptitud para vivir aumentó.

Duración del ayuno

La duración del ayuno va a depender de cada persona, si no se tienen patologías los periodos de ayuno serán mucho más cortos que si se posee una enfermedad, algunos estudios apuntan que en personas con gota, artritis, diabetes, incluso el cáncer, periodos largos de ayuno de varios días son beneficiosos, y esto se debe consultar con un profesional actualizado que supervise de manera segura y eficaz estos periodos.

El SOL y el ser humano

El estilo de vida actual nos lleva a vivir largos periodos de tiempo sin la luz natural del sol, además de ir vestidos completamente durante todo el año, vivir en casas, trabajar en oficinas, y evitar los periodos de exposición, existe una especie de miedo a tomar el sol, esto es así socialmente puesto que los medios han transmitido un mal mensaje acerca del sol. Los últimos estudios apuntan que a mayor exposición solar durante mayor tiempo prolongado, mayor será la prevención y protección frente a casi todas las patologías existentes, entre ellas el cáncer y el cáncer de piel.

En cuanto a su utilización terapéutica se sabe que en el antiguo Egipto o Grecia ya utilizaban los denominados “baños de sol”. En países como Noruega por ejemplo, donde viven con largos periodos de falta de luz, existe una tasa elevadísima de depresión y suicidios más conocida como la “depresión invernal”.

med

Para que nos hagamos una idea el ser humano necesita una intensidad mínimo de en torno a 1000 lux para que la glándula pineal inhiba la secreción de melatonina (hormona del sueño) y secrete serotonina y dopamina (hormonas de actividad), la luz natural nos aporta a mediodía entre 10.000-150.000 lux entre unas épocas y otras, esta última sería de verano por ejemplo. La cantidad recomendada diaria de sol al día es en torno a 10-45 minutos dependiendo de la persona, por ejemplo una persona de color, necesitará mucho mayor tiempo de sol que una persona de Inglaterra. Esto nos garantiza cubrir con las necesidades de vitamina D, sabiendo que su deficiencia está relacionada con casi todas las patologías existentes.

Si el hombre fuese siempre completamente desnudo, la piel externa, la estructura anatómica y el carácter funcional y las relaciones que hemos contemplado plenamente, se conservarían en un estado más sano y vigoroso, y realizarían sus funciones más perfectamente, todo el sistema, en todas sus propiedades se beneficiaría, la circulación, la respiración, los huesos serían menos propensos a la enfermedad, todos los músculos del movimiento voluntario estarían mejor desarrollados y más poderosos, en resumen el desarrollo anatómico y la proporción simétrica, y el poder fisiológico y las funciones de cada parte de todo el sistema sería más perfecta y, como consecuencia natural,  los apetitos sensuales serían más puramente instintivos.

braz

La exposición solar diurna es importantísima, tanto por la producción de vitamina D3 como por otros compuestos y si cabe más importante por la regulación de los ritmos circadianos que influyen en todos los aspectos de nuestra vida. Por su parte (Gominak & Stumpf, 2012) encontraron que para la epidemia generalizada de problemas del sueño que sufre nuestra sociedad, la suplementación de vitD podría estar altamente indicada, hasta alcanzar valores de vitamina D3 de sangre de 60 a 80 ng / ml. Además (Gutierrez & Arbesman, 2016) encontraron recientemente que la desregulación de los ritmos circadianos esta correlacionada con padecimiento de cáncer de piel, independiemente de otros factores. Tras décadas comentándose que el sol era un factor determinante para el cáncer de piel (der, Vries, & Coebergh, 2016) mostraron la creciente evidencia de los beneficios de la exposición regular de bajo grado al sol, para producción de melatonina, serotonina, óxido nítrico y beneficios en ritmos circadianos. Además mostrándose que en europa la mayoría del cáncer de piel es por exposición intermitente al sol, mientras que la toma regular de sol es un riesgo muy bajo. En la misma vía (Huang, Shah, Long, Crankshaw, & Tangpricha, 2012) piensan que puede ser eficaz la suplementación con vit D diaria en veteranos para reducir el dolor crónico, mejorar la calidad de vida y sus patrones de sueño.

Un interesante meta-análisis (Anglin, Samaan, Walter, & McDonald, 2013) nos indica que en aquellas personas que tenían niveles sanguíneos de vitD por debajo de los valores de la media presentaban mayores índices de depresión respecto a aquellos que poseían niveles del borde superior, dejando de relieve la importancia de tener niveles altos de vit D sanguíneos para reducir la probabilidad de padecer esta patología. Bajo la misma tesitura en (Annweiler et al., 2012) encontraron que una alta ingesta dietética de vit D indicaba menor probabilidad de padecimiento de alzhéimer en mujeres de edad avanzada. Por la misma línea va este estudio de (Chei et al., 2014) donde comparaban personas con patología cognitiva y personas sin patología y como en los que padecían patología los niveles sanguíneos de vit D eran inferiores.

sol

 El cáncer colorrectal también parece estar influenciado y mediado por los niveles de vitamina D sanguíneos, así como la exposición solar independientemente de otros factores, así los países más lejanos del ecuador, suelen encontrar índices mayores de esta patología, tal y como encontraron en (Cuomo, Mohr, Gorham, & Garland, 2014) Aun más interesante resulta el estudio de (Fang et al., 2016) en el que encontraron que en pacientes con melanoma a menor niveles de vit D sanguíneos, más dificultosa era su supervivencia. Así como (Leiter & Garbe, 2008) que encontraron relación entre melanoma y exposición solar en población blanca en Australia, así como otra cantidad de melanomas no dependientes de la exposición al sol y los rayos Uvb. Estos dos estudios dejan de relieve que uno de los grandes problemas actuales, reside en que gran parte de la población, reside en zonas geográficas con exposición solar no acordes a su tono de piel y de donde provienen sus antepasados y como evoluciono su piel a raíz de ello. Es decir, tanto si alguien de raza negra emigra a países del norte de Europa con baja exposición solar anual, como alguien de raza blanca caucásica emigra a zonas de áfrica o Australia, serán propensos de alto grado a padecer melanoma, uno por exceso y otro por defecto de la exposición solar. Tal y como nos muestran en (M. B. Jensen & Dissing, 2012) los niveles de vitamina D afectan también en la espermatogénesis masculina mediante vías no genómicas.

El principal error que cometemos hoy en día es pasar lagos periodos de tiempo sin tomar el sol y cuando se acerca la época veraniega, queremos corregir de golpe lo que no hemos hecho durante el invierno pasando horas debajo de la exposición solar, de esta manera sufriremos quemaduras y molestias que a corto y largo plazo son perjudiciales.

INFLUENCIA SOL, VIT D, RITMOS CIRCADIANOS Y LUZ ARTIFICIAL

La vitamina D si no es incorporada adecuadamente en la dieta podemos conseguir evitar su deficiencia con la exposición segura al sol diaria como muestra en este estudio (Sadat-Ali, Elq, Al-Turki, Al-Mulhim, & Al-Ali, 2011), aportando además que los niveles de vitamina D influyen en la DMO (densidad mineral ósea) de manera independiente. Otro de las formas de incorporar la vitamina D es por medio de la suplementación aunque mi consejo es que directamente lo hagamos de manera natural.  La suplementación con vitamina D también puede ser beneficiosa contra enfermedades autoinmunes como en este estudio (Andjelkovic et al., 1999) sobre artritis reumatoide o este otro (Mesliniene, Ramrattan, Giddings, & Sheikh-Ali, 2012) que evalúa el papel de vitamina D en pacientes con esclerosis múltiple.

En cuanto a salud mundial otro de los factores más importantes que lleva afectando nuestra salud desde hace décadas, es la invención de la luz artificial (su frecuencia de luz azul provoca una alteración importante de nuestros ritmos circadianos, nuestro descanso durante el sueño, así como nuestra producción hormonal y funcionalidad mitocondrial). Estos hechos vienen demostrados en varios estudios, (Bonmati-Carrion et al., 2014) varios de estos factores de acuerdo a una cronodisruption, tales como envejecimiento prematuro, aparición de cáncer, obesidad, diabetes, deterioro cognitivo…

sueñ

En otro estudio (Chang et al., 2012) también expresan como la exposición a luz artificial retrasa el ritmo de producción de melatonina y que influía en ella la duración de la exposición a esta luz, si era continuada o a intervalos, que provocaba supresión aguda de la melatonina y somnolencia subjetiva. En otra investigación (Figueiro & Rea, 2012) compararon varias ondas de luz de distinta intensidad y duración. Reiteran lo citado anteriormente, debido a la influencia sobre la supresión de melatonina y desajuste de ritmos circadianos, pero dando un apunte interesante a que esto también puede darse de la asimilación de cada persona a través de sus parpados cerrados. No solo es importante la exposición de luz de bombillas y farolas, sino que tal y como nos indican (Figueiro, Wood, Plitnick, & Rea, 2011) la exposición diaria que en mayor grado sufrimos de  las pantallas (móviles, televisión, ordenadores) que producen luz azul intensa que afecta negativamente a nuestros ritmos circadianos y que cuanto más grande sea la pantalla y más brillante más efectos producen. Además, encontraron que usando unas gafas naranjas este impacto se reducía y se reducía la inhibición del ritmo de melatonina. Por el mismo camino nos indican (Gooley et al., 2010) que la exposición a luz eléctrica previo a la hora de dormir, suprime la producción de melatonina y nos lleva a la pandemia que nos acontece, reduciendo la calidad del sueño, produciendo patologías.

 Tal como nombrábamos anteriormente, parece estar demostrado que la luz artificial es esencialmente toxica a nivel mitocondrial, dañando el ADN y reduciendo la oxigenación celular, este hecho queda registrado a través de (Godley et al., 2005).

mit

 Por otro lado, también citar a (Musiek, Xiong, & Holtzman, 2015) que nos muestran como la disfunción de ritmos circadianos, privación de sueño, así como los trastornos del sueño, predicen futuras demencias y patologías tan graves como alzhéimer. Además, cuando ya padeces dichas enfermedades empeora los síntomas. En la misma tesitura patológica, (Rao et al., 2015) encontraron que la privación del sueño, así como alteración del sueño aumentan la resistencia a la insulina y pueden contribuir a padecer diabetes tipo 2. Al igual que (St-Onge, Wolfe, Sy, Shechter, & Hirsch, 2013) determinaron que una restricción de horas de sueño o en la calidad del sueño, contribuían a alimentarse de comida menos saludable. Otro aspecto importante que nos indica (Garde et al., 2008) nos muestra cómo influyen los estilos de vida diarios en nuestra producción de cortisol, el cual varia con su medición en la mañana dependiendo si ese día los sujetos tienen que trabajar, o no. O si trabajaron el día anterior o no. Así, como los distintos patrones alimentarios.

Diabetes mellitus y el ser humano

Las tres principales causas de la diabetes tipo II son el sedentarismo, la mala alimentación y la alteración del sueño como ya he nombrado.  En cuanto a la diabetes tipo I, puede provenir de una diabetes tipo II o que los genes tengan la predisposición para su desarrollo, pero se conoce que los factores ambientales pueden desencadenar este mecanismo inmunológico.

diab

El consumo de azúcar a lo largo del año que se encuentra escondido en los alimentos por medio de la industria alimentaria es altísimo, esto hace que nuestro páncreas deba constantemente segregar insulina para mantener los niveles de glucosa bajo control. A la larga, este órgano será menos eficiente y se verá saturado por las demandas produciendo menor insulina que la que debe, provocando esta patología.

El consumo excesivo de azúcar y refrescos está directamente relacionado con la obesidad y diabetes como en este estudio (Malik et al. 2010) y la conclusión del meta-análisis es que consumir refrescos eleva la posibilidad de padecer de diabetes tipo II en un 26%. Otro estudio (Morenga, Howatson, Jones, & Mann, 2014) concluye que el consumo de refrescos aumenta la presión arterial y los lípidos en sangre. Además, el consumo de estas bebidas provoca otras patologías como artritis como en este estudio transversal de DeChristopher, Uribarri, & Tucker (2016) que asoció el consumo de refrescos con artritis en adultos.

Tratar a estos pacientes DBT2 con insulina sería como tratar a un alcohólico con alcohol durante toda su vida, al igual que los que tengan DBT1 tratarlos con una dieta rica en CHOs que haga que aumenten sus niveles de glucosa y por tanto, deban administrarse cantidades altas de insulina.

La falta de actividad física está relacionada directamente con la obesidad y la diabetes aunque podemos ver en este estudio (Ortega et al., 2012) si se realiza actividad física y se está obeso se obtiene un mejor pronóstico de mortalidad y morbilidad por lo que la aptitud se debe tener en cuenta. Un tratamiento efectivo que debe ser un aliado contra la obesidad y diabetes es el ejercicio físico como en este estudio (McGarrah, Slentz, & Kraus, 2016) que a intensidades moderadas mejora sobre la acción de la insulina.

Bibliografía

Praud, D., Rota, M., Rehm, J., Shield, K., Zatoński, W., Hashibe, M., … Boffetta, P. (2015). Cancer incidence and mortality attributable to alcohol consumption. International journal of cancer., 138(6), 1380–7.

DeChristopher, L. R., Uribarri, J., & Tucker, K. L. (2016). Nutrition & diabetes – abstract of article: Intake of high-fructose corn syrup sweetened soft drinks, fruit drinks and apple juice is associated with prevalent arthritis in US adults, aged 20-30 years. Nutrition & Diabetes, 6(3), 199. doi:10.1038/nutd.2016.7

Malik, V. S., Popkin, B. M., Bray, G. A., Després, J.-P., Willett, W. C., & Hu, F. B. (2010). Sugar-sweetened beverages and risk of metabolic syndrome and type 2 diabetes. , 33(11), .

Morenga, L. T. A., Howatson, A. J., Jones, R. M., & Mann, J. (2014). Dietary sugars and cardiometabolic risk: Systematic review and meta-analyses of randomized controlled trials of the effects on blood pressure and lipids. The American Journal of Clinical Nutrition. doi:10.3945/ajcn.113.081521

McGarrah, R., Slentz, C., & Kraus, W. (2016). The effect of vigorous- versus moderateintensity aerobic exercise on insulin action. Current cardiology reports., 18(12), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27796854

Otten, J., Stomby, A., Waling, M., Isaksson, A., Tellström, A., Lundin-Olsson, L., Brage, S., Ryberg, M., Svensson, M., & Olsson, T. (2016b). Benefits of a Paleolithic diet with and without supervised exercise on fat mass, insulin sensitivity, and glycemic control: A randomized controlled trial in individuals with type 2 diabetes. Diabetes/metabolism research and reviews., 33(1), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27235022

Culver, A., Ockene, I., Balasubramanian, R., Olendzki, B., Sepavich, D., WactawskiWende, J., … Y (2012). Statin use and risk of diabetes mellitus in postmenopausal women in the women’s health initiative. Archives of internal medicine., 172(2), 144–52. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22231607

Delgado-Calle, J., & Riancho, J. A. (2013). Mecanobiología celular y molecular del tejido óseo. Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral, 5(1), 51–56. doi:10.4321/s1889-836×2013000100009

Sadat-Ali, M., Elq, A. A. H., Al-Turki, H. A., Al-Mulhim, F. A., & Al-Ali, A. K. (2011). Influence of vitamin D levels on bone mineral density and osteoporosis. , 31(6), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3221132/

Mesliniene, S., Ramrattan, L., Giddings, S., & Sheikh-Ali, M. (2012). Role of vitamin D in the onset, progression, and severity of multiple sclerosis. Endocrine practice : official journal of the American College of Endocrinology and the American Association of Clinical Endocrinologists., 19(1), 129–36.

Wang, L., Mascher, H., Psilander, N., Blomstrand, E., & Sahlin, K. (2011). Resistance exercise enhances the molecular signaling of mitochondrial biogenesis induced by endurance exercise in human skeletal muscle. Journal of applied physiology (Bethesda, Md. : 1985)., 111(5), 1335–44. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21836044

Little, J., Safdar, A., Bishop, D., Tarnopolsky, M., & Gibala, M. (2011). An acute bout of high-intensity interval training increases the nuclear abundance of PGC-1α and activates mitochondrial biogenesis in human skeletal muscle. American journal of physiology. Regulatory, integrative and comparative physiology., 300(6), .

Wijers, S., Schrauwen, P., Saris, W., & Marken, van (2008). Human skeletal muscle mitochondrial uncoupling is associated with cold induced adaptive thermogenesis. PloS one., 3(3), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18335051/

Bonmati-Carrion, M., Arguelles-Prieto, R., Martinez-Madrid, M., Reiter, R., Hardeland, R., Rol, M., & Madrid, J. (2014). Protecting the melatonin rhythm through circadian healthy light exposure. International journal of molecular sciences., 15(12), 23448–500. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25526564

Brown, S., & Azzi, A. (2013). Peripheral circadian oscillators in mammals. Handbook of experimental pharmacology. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23604475

Chang, A., Santhi, N., Hilaire, S., Gronfier, C., Bradstreet, D., Duffy, J., … Czeisler, C. (2012). Human responses to bright light of different durations. The Journal of physiology., 590(13), 3103–12. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22526883

Durlach, J., Pagès, N., Bac, P., Bara, M., & Guiet-Bara, A. (2002). Biorhythms and possible central regulation of magnesium status, phototherapy, darkness therapy and chronopathological forms of magnesium depletion. Magnesium research., 15, 49–66. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12030424?dopt=AbstractPlus

Figueiro, M., & Rea (2012). Preliminary evidence that light through the eyelids can suppress melatonin and phase shift dim light melatonin onset. BMC research notes., 5, .

Figueiro, M., Wood, B., Plitnick, B., & Rea (2011). The impact of light from computer monitors on melatonin levels in college students. Neuro endocrinology letters., 32(2), 158–63. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21552190

Garde, A., Persson, R., Hansen, A., Osterberg, K., Ørbaek, P., Eek, F., & Karlson, B. (2008). Effects of lifestyle factors on concentrations of salivary cortisol in healthy individuals. Scandinavian journal of clinical and laboratory investigation., 69(2), 242– 50. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18985537

Godley, B. F., Shamsi, F. A., Liang, F.-Q., Jarrett, S. G., Davies, S., Boulton, M., … Sciences, V. (2005). Blue light induces Mitochondrial DNA damage and free radical production in Epithelial cells. Journal of Biological Chemistry, 280(22), 21061–21066. doi:10.1074/jbc.M502194200

Gooley, J. J., Chamberlain, K., Smith, K. A., Khalsa, S. B. S., Rajaratnam, S. M. W., Van Reen, E., … Lockley, S. W. (2010). Exposure to room light before bedtime suppresses Melatonin onset and Shortens Melatonin duration in humans. , 96(3), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3047226/

Gominak, S., & Stumpf, W. (2012). The world epidemic of sleep disorders is linked to vitamin D deficiency. Medical hypotheses., 79(2), 132–5. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22583560

Gutierrez, D., & Arbesman, J. (2016). Circadian Dysrhythmias, physiological aberrations, and the link to skin cancer. International journal of molecular sciences., 17(5), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27128901

Huang, W., Shah, S., Long, Q., Crankshaw, A., & Tangpricha, V. (2012). Improvement of pain, sleep, and quality of life in chronic pain patients with vitamin D supplementation. The Clinical journal of pain., 29(4), 341–7. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22699141

Musiek, E. S., Xiong, D. D., & Holtzman, D. M. (2015). Sleep, circadian rhythms, and the pathogenesis of Alzheimer disease. , 47(3), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4351409/

Rao, M. N., Neylan, T. C., Grunfeld, C., Mulligan, K., Schambelan, M., & Schwarz, J.M. (2015). Subchronic sleep restriction causes tissue-specific insulin resistance. , 100(4), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4399283/

St-Onge, M.-P., Wolfe, S., Sy, M., Shechter, A., & Hirsch, J. (2013). Sleep restriction increases the neuronal response to unhealthy food in normal-weight individuals. , 38(3), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3883872/

Anglin, R., Samaan, Z., Walter, S., & McDonald, S. (2013). Vitamin D deficiency and depression in adults: Systematic review and meta-analysis. The British journal of psychiatry : the journal of mental science., 202, 100–7. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23377209

Annweiler, C., Rolland, Y., Schott, A., Blain, H., Vellas, B., Herrmann, & Beauchet, O. (2012). Higher vitamin D dietary intake is associated with lower risk of alzheimer’s disease: A 7-year follow-up. The journals of gerontology. Series A, Biological sciences and medical sciences., 67(11), 1205–11. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22503994

Chei, C., Raman, P., Yin, Z., Shi, X., Zeng, Y., & Matchar, D. (2014). Vitamin D levels and cognition in elderly adults in china. Journal of the American Geriatrics Society., 62(11), 2125–9. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25283584

Cuomo, R., Mohr, S., Gorham, E., & Garland, C. (2014). What is the relationship between ultraviolet B and global incidence rates of colorectal cancer? Dermatoendocrinology., 5(1), 181–5. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24494052

Fang, S., Sui, D., Wang, Y., Liu, H., Chiang, Y., Ross, M., … Lee, J. (2016). Association of vitamin D levels with outcome in patients with Melanoma after adjustment for C-Reactive protein. Journal of clinical oncology : official journal of the American Society of Clinical Oncology., 34(15), 1741–7. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27001565

Jensen, M. B., & Dissing, S. (2012). Non-genomic effects of vitamin D in human spermatozoa. Steroids, 77(10), 903–909. doi:10.1016/j.steroids.2012.02.020

Leiter, U., & Garbe, C. (2008). Epidemiology of melanoma and nonmelanoma skin cancer–the role of sunlight. Advances in experimental medicine and biology., 624, 89– 103. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18348450

Whalen, K., Judd, S., McCullough, M., Flanders, W., Hartman, T., & Bostick, R. (2017). Paleolithic and Mediterranean diet pattern scores are inversely associated with all-cause and cause-specific mortality in adults. The Journal of nutrition. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28179490

Der, van, Vries, de, & Coebergh, J. (2016). Regular sun exposure benefits health. Medical hypotheses., 97, 34–37. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/

Srikanthan, P., & Karlamangla, A. (2011). Relative muscle mass is inversely associated with insulin resistance and prediabetes. Findings from the third national health and nutrition examination survey. The Journal of clinical endocrinology and metabolism., 96(9), 2898–903. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21778224

Zevedo, de, F. R., Medicine, I., Unit, C., Institute, H., de São Paulo, U., … Unit, P. C. (2013). Effects of intermittent fasting on metabolism in men. Revista da Associação Médica Brasileira, 59(02), 167–173. doi:10.1016/j.ramb.2012.09.003

Heden, T., Liu, Y., Sims, L., Whaley-Connell, A. T., Chockalingam, A., Dellsperger, K. C., & Kanaley, J. A. (n.d.). Meal frequency differentially alters postprandial triacylglycerol and insulin concentrations in obese women. , 21(1), . Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3484202/

Wal, J. V., Gupta, A., Khosla, P., & Dhurandhar, N. V. (2008). International journal of obesity – abstract of article: Egg breakfast enhances weight loss. International Journal of Obesity, 32(10), 1545–1551. doi:10.1038/ijo.2008.130

Wolfram, G., Kirchgessner, M., Müller, H., y Hollomey, S. (1987). [La termogénesis en los seres humanos después de una frecuencia variable tiempo de la comida]. Anales de la nutrición y el metabolismo. , 31 (2), 88-97. Obtenido de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3592618

Shiroma, E., Cook, N., Manson, J., Moorthy, M., Buring, J., Rimm, E., y Lee, I. (2016). El entrenamiento de fuerza y el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Medicina y ciencia en deportes y ejercicio. , 49 (1), 40-46. Obtenido de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27580152

Ferré, A. (2017). Síndrome de fatiga crónica y los trastornos del sueño: Relaciones clínicas y dificultades diagnósticas. Neurología. doi:10.1016/j.nrl.2015.11.019

Chodzko-Zajko, W. J., Schwingel, A., & Romo-Pérez, V. (2012). Un análisis crítico sobre las recomendaciones de actividad física en España. Gaceta Sanitaria, 26(6), 525– 533. doi:10.1016/j.gaceta.2011.10.019

Los errores más comunes post-entreno

¿Por qué es importante lo que hagamos post-entrenamiento?

err

Después del ejercicio se van a producir en nuestro cuerpo una serie unas adaptaciones metabólicas, circulatorias, cardiacas, respiratorias, del medio interno, etc… que van a tener unos efectos a nivel general en el organismo.

Entre las características de las adaptaciones generadas  post-entrenamiento caben destacar:

  • La de individualidad: Es aquella que apunta que cada persona responde de manera distinta ante los distintos estímulos que son fruto del entrenamiento y por tanto tendrán unas demandas y unos cambios fisiológicos distintos.
  • Y la capacidad potencial: Que es la capacidad que tiene ese sujeto y que también va afectar a los siguientes cambios que se produzcan al entrenar y  esto viene dado por la carga genética sumada por la condición física del sujeto, lo que determina la magnitud de la mejora fisiológica y sus adaptaciones.

Una vez recalcado esto,  vamos a tratar en este artículo los errores comunes generales que pueden afectar a cualquier persona una vez concluidos sus entrenamientos.

ERROR 1# ALIMENTACIÓN

Al concluir con el entrenamiento y producirse por consiguiente daño muscular, nuestros músculos necesitan nutrientes para volver a poder enfrentarse a nuevas demandas fisiológicas y por tanto debemos reponer fuerzas con proteína de calidad, hidratos de carbono, micronutrientes y electrolitos como demostraron  (Beelen, Burke, Gibala, & Loon, 2010) que el consumo de CHO y proteínas durante las primeras fases de la recuperación se ha demostrado que afectan positivamente en el rendimiento del próximo entrenamiento y podría ser beneficioso de manera específica para los atletas que participan en múltiples sesiones de entrenamiento o compiten en los mismos o en días consecutivos.

En la misma tesitura apuntan este otro estudio Reilly & Ekblom, (2005) que aunque existen diferencias individuales entre deportistas, estos procesos son muy influyentes y mejorarán en la recuperación del deportista considerablemente para su próximo objetivo.

En cuanto a los HCS (Burke, Loon, & Hawley, 2016) investigarón en el período post-ejercicio temprano (0-4 h), que el glucógeno agotado proporciona un fuerte impulso para su propia resíntesis, y apuntan a consumir entorno ~ 1 g / kg de masa corporal para la correcta optimización de este proceso.

Además, tal y como nos indican también en este estudio sobre cuando realizar la ingesta del post-entreno (Aragon & Schoenfeld, 2013) afirman que debemos realizar la comida post-entreno entre una hora o dos después del entrenamiento y no esperar más de 3-4 horas.

Errores alimentarios

–  Realizar comidas basura que no nos aporten beneficios para la recuperación.

– Consumir refrescos en vez de bebidas isotónicas o agua que nos aporten los electrolitos y la hidratación necesaria.

– No realizar el post-entrenamiento entre las 2-4 primeras horas después del entrenamiento.

ERROR 2# INACTIVIDAD Y SUPERCOMPENSACIÓN

Otro error general es la idea común de que una vez terminado el entrenamiento ya tenemos nuestro pasaporte que nos da la vía libre para sentarnos todo el día y no movernos más. Esto es muy usual, sobre todo en los atletas amateurs.

err2

Aunque el concepto de GTE (efectos del entrenamiento generalizados) está lejos de ser completo en cuanto a la comprensión de los mecanismos fisiológicos que subyacen a los cambios a corto, mediano y largo plazo causados por el entrenamiento deportivo, una serie de teorías y afirmaciones fundamentales contribuyen a su formación científica. Entre ellas cito tal cual resume en este estudio (Issurin, 2010):

La teoría de la homeostasis: Se trata de una forma de equilibrio dinámico que se hace posible gracias a una red de sistemas de control realimentados que constituyen los mecanismos de autorregulación de los seres vivos. Ejemplos de homeostasis son: la regulación de la temperatura, el balance entre acidez y alcalinidad (pH)…

-La teoría de la adaptación al estrés: Es un patrón de respuesta general ante un estímulo que consideramos potencialmente estresante.

La teoría de la evolución con respecto a la “utilización” y “falta de uso” de cualquier órgano o función.

-La ley de Weigert de super-compensación : Una vez finalizado el entrenamiento, el organismo pone en funcionamiento mecanismos para restaurar su capacidad funcional originaria (anterior a producirse el esfuerzo). Pero los citados mecanismos no cesan al recuperar al organismo, si no que siguen trabajando para compensar la disminución de su capacidad funcional, compensándola, es decir, aumentando la capacidad funcional del organismo para la siguiente vez que se produzca el esfuerzo.

Así, se pueden dar hasta cuatro casos según la intensidad de la repetición del esfuerzo y la duración del periodo de descanso:

  1. Si el periodo de descanso es muy prolongado, desaparecerá el efecto de la supercompensación, por lo que el deportista no obtendría beneficio alguno.
  2. Si el periodo de descanso es muy corto, no finalizando la fase de recuperación, produciéndose por tanto la fatiga y el continuo descenso de la capacidad funcional del organismo.
  3. Si la repetición del esfuerzo se hace coincidir con la supercompensación, se producirá una supercompensación adicional, aumentando de forma progresiva la capacidad funcional del organismo. Este caso es el ideal.
  4. Si se elimina el periodo de descanso y se produce un aumento de la concentración de esfuerzos, de cara a un mayor descenso de la capacidad funcional del organismo, posteriormente tendrá lugar una supercompensación más alta. Eso sí, el periodo de descanso posterior habrá de tener una mayor duración.

En definitiva, es fundamental controlar los periodos de descanso entre las distintas sesiones de entrenamiento del deportista, de cara a favorecer la supercompensación, y el aumento progresivo del rendimiento deportivo del mismo, pero sin llegar a la inactividad completa post-entrenamiento.

 Lo óptimo en este caso es que se realice una recuperación activa atendiendo a estas  teorías, teniendo en cuenta sobre todo el periodo de supercompensación donde sigamos realizando actividades de intensidad más baja.  *Por ejemplo: Ejercicios de regeneración o de la vida cotidiana como subir escaleras, andar, bicicleta, etc. Y así, ayudar a la recuperación de nuestro cuerpo sin fatigarlo, tanto en el mismo día del entrenamiento como en los siguientes.

Beneficios de la recuperación activa

En este estudio sobre la recuperación activa (Hinzpeter, Zamorano, Cuzmar, Lopez, & Burboa, 2014) comprobaron  valores de lactato en nadadores intra-entreno que tenían pruebas simultáneas de 100 metros con descansos de un minuto entre pruebas y observaron como una recuperación activa mejoraba los siguientes aspectos:

 Reduce los niveles de lactato en sangre mucho más rápido

  Se promueve la circulación sanguínea

 Permite una recuperación física y psicológica después del entrenamiento

 Reduce el dolor muscular

– Prevención de lesiones

 Permite regresar más rápido a entrenar en función del próximo objetivo

ERROR 3# BEBIDAS ENERGÉTICAS

Una vez concluimos con el entrenamiento nuestro cuerpo se encuentra en un estado de alarma donde su objetivo principal es comenzar con la recuperación y para ello se produce un descenso de la frecuencia cardiaca de reposo (bradicardia).

Durante el ejercicio se han realizado multitud de procesos fisiológicos como excreción, regulación de temperatura, reacciones químicas, etc. Y todas ellas se realizan mediante o con la ayuda de un fluido, el agua.

Por tanto, si ingerimos bebidas energéticas compuestas por sustancias excitantes como cafeína o taurina (no confundir con bebidas isotónicas), no comenzaremos con la pronta recuperación y aumentaremos los niveles de cortisol, y lo peor aún, estaremos dificultando la recuperación del líquido perdido además de la cantidad excesiva de azúcar que contienen (el azúcar no elimina las agujetas). En este caso lo óptimo como siempre es beber agua.

ERROR 4# ANTIINFLAMATORIOS

En la actualidad, vemos a diario como muchas personas toman antiinflamatorios para aminorar los dolores producidos en el entrenamiento sin pensar en los posibles efectos adversos que tienen en su cuerpo.  Esto suele ser común en atletas amateurs que no están acostumbrados a experimentar el daño muscular, puesto que una persona que entrena de manera constante suele ser de la filosofía “no pain no gain”.

Este hecho puede venir también producido cuando nos lesionamos y acudimos al médico para que nos valore el alcance de la lesión y puede que el mismo médico nos recete reposo absoluto durante algunas semanas y antiinflamatorios para reducir el dolor, pero realmente no estamos solucionando el problema en este caso, solo aliviando los síntomas.

Los dos antiinflamatorios más usados suelen ser ibuprofeno y paracetamol entre otros, y son los que están más relacionados (Mackey, 2007) con la síntesis de proteína en el músculo y su degradación, y pueden entorpecer la recuperación del tejido conectivo dañado, tendones, y disminuir la hipertrofia.

Además el uso de antiinflamatorios afecta directamente a las células del intestino (VAN WIJCK et al., 2012), evitando la correcta absorción de nutrientes y, por tanto, dificultando la recuperación que necesita nuestro cuerpo.

Lo mejor en este caso sería como he mencionado antes será realizar correctamente nuestra comida post-entreno y una recuperación activa, y en caso de posible lesión mi recomendación sería acudir a un fisioterapia si la lesión no es grave (una contractura por ejemplo).

ERROR 5# FUMAR

Unos de los cambios que se producen post-entrenamiento y que producen adaptaciones en reposo post-ejercicio son aquellas del sistema cardio-respiratorio (Martin & Clémençon, 2014). Los músculos implicados específicamente en ese entrenamiento hacen que aumente el contenido de mioglobina, que se produzca una mayor tasa de oxidación de hidratos de carbono, grasas y proteína, y se facilita la entrada de O2 al músculo, nuestro cuerpo lo necesita.

En definitiva, durante el ejercicio se observa un aumento en la máxima ventilación (VE MAX) tanto por el aumento del volumen corriente como de la frecuencia respiratoria y nuestro  cuerpo tiene unas demandas de oxígeno elevadas produciendo un aumento de la capilaridad de hasta un 30% en especial en los primeros meses de entrenamiento.

El mayor error que podemos cometer  una vez hemos terminado el entrenamiento por tanto, es FUMAR. Nuestro cuerpo demanda oxígeno, se han producido adaptaciones de forma global de los volúmenes pulmonares que experimentan un aumento, se ha producido el incremento de superficies de intercambio alveolar-capilar mayores y eficientes, y todo ello para inhalar más oxígeno y transportarlo, por tanto, al fumar estaremos mucho más abiertos a todas las sustancias perjudiciales que entren en nuestros pulmones.

ERROR 6# ESTIRAMIENTOS ESTÁTICOS

En este caso una vez terminada la sesión lo recomendable sería no estirar los músculos principales que hemos trabajado en el entrenamiento, debido a que el músculo esta congestionado (en frío estaría rígido por lo que tampoco sería conveniente) y tiene mayor probabilidad de lesiones.

errul

Lo óptimo sería  estirar los músculos implicados en el día anterior o los que vayamos a trabajar el día siguiente, ejemplo:

  • Si hemos trabajado torso, lo recomendable sería estirar pierna.

O esperar como mínimo unas 4 horas para realizarlos, realizando un pre-calentamiento y apostar por otro tipo de estiramientos como:

– Estiramientos de facilitación neuromuscular propioceptiva (FNP): Constas de  3 fases (estiramiento-contracción-estiramiento)

 1) estirar el músculo durante unos segundos.

 2) a continuación realizar una contracción isométrica en dicho músculo durante otro periodo de algunos segundos

 3) relajarlo momentáneamente para volver a estirarlo.

– Estiramientos balísticos: Movimientos rápidos que incluyen rebotes

Estiramientos dinámicos: Son movimientos rápidos pero no incluyen rebotes.

REFERENCIAS

  • Reilly, T., & Ekblom, B. (2005). The use of recovery methods post-exercise. Journal of sports sciences.23(6), 619–27.
  • Aragon, A., & Schoenfeld, B. (2013). Nutrient timing revisited: Is there a post-exercise anabolic window? Journal of the International Society of Sports Nutrition.10(1), .
  • Wahl, P. (2013). Hormonal and metabolic responses to high intensity interval training. J Sports Med Doping Stud3(1), e132.
  • Beelen, M., Burke, L., Gibala, M., & Loon, van (2010). Nutritional strategies to promote postexercise recovery. International journal of sport nutrition and exercise metabolism.20(6), 515–32.
  • Burke, L., Loon, van, & Hawley, J. (2016). Post-exercise muscle glycogen resynthesis in humans. Journal of applied physiology (Bethesda, Md. : 1985).
  • Issurin, V. (2010). Generalized training effects induced by athletic preparation. A review. The Journal of sports medicine and physical fitness.49(4), 333–45.
  • Hinzpeter, J., Zamorano, Á., Cuzmar, D., Lopez, M., & Burboa, J. (2014). Effect of active versus passive recovery on performance during Intrameet swimming competition. , 6(2), .
  • Ronconi, M., & Alvero-Cruz, J. R. (2008). Cambios fisiológicos debidos al desentrenamiento.  Medicina de l’Esport43(160), 192–198. doi:10.1016/S1886-6581(08)70099-9
  • Martin, R., & Clémençon, M. (2014). Fisiología cardiorrespiratoria del movimiento. EMC – Kinesiterapia – Medicina Física35(4), 1–10.
  • Ayala, F. (2012). El entrenamiento de la flexibilidad: Técnicas de estiramiento.
  • Fuentes, C. P. (2006). Los efectos de los estiramientos musculares: ¿qué sabemos realmente?
  • VAN WIJCK, K., LENAERTS, K., VAN BIJNEN, A. A., BOONEN, B., VAN LOON, L. J. C., DEJONG, C. H. C., & BUURMAN, W. A. (2012). Aggravation of exercise-induced intestinal injury by ibuprofen in athletes. Medicine & Science in Sports & Exercise44(12), 2257–2262.
  • Mackey, A. L. (2007). Use of anti-inflammatory medication in healthy athletes – no pain, no gain? Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports17(6), 613–614. doi:10.1111/j.1600-0838.2007.00738.x

Klotho : La proteína que alarga la vida

Realmente el envejecimiento no es una enfermedad en sí misma, pero sí la causante de muchas de ellas. La población envejece de forma acelerada, y la comprensión de los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento es una herramienta importante para enfrentarla. El envejecimiento implica una serie de cambios morfológicos y fisiológicos en todos los tejidos, y su conocimiento permite comprender las diferencias fisiopatológicas entre los adultos mayores y el resto de la población adulta, como investigaron en este meta-analisis (Salech, Jara, & Michea, 2012) sobre los cambios fisiológicos en el envejecimiento, cito algunos: cambios cardiovasculares (rigidez vascular, mayor riesgo de arritmias, engrosamiento del septum…) , cambios renales (menor capacidad para concentrar orina, menor niveles de renina-aldosterona, esclerosis en arterias glomerulares…), cambios del sistema nervioso central (menor masa cerebral, menor destreza motora, aumento de líquido cefaloraquídeo…), cambios musculares (pérdida de masa muscular, fragilidad, pérdidas de fuerza…) y cambios en el metabolismo de la glucosa (menor masa de células beta y por tanto mayor resistencia a la insulina, aumento de grasa visceral…).

La clave de vivir más o mejor dicho vivir con una calidad óptima durante los años de vida ha sido una de las materias a investigar y existen a día de hoy muchas propuestas y formas para combatir el paso el tiempo. Como ya sabemos, el deporte y la alimentación son dos de ellos:

– El deporte, está demostrado que retrasa y previene enfermedades además de alargar la longitud de nuestros telómeros, sin ejercicio físico la humanidad está destinada al declive como especie, fenómeno conocido como involución.

– Y la alimentación basada en comida real que nos aporte los macros y micros necesarios y por ende nos reporte una serie de beneficios que hagan aumentar nuestra calidad de vida y salud. Unos de los valores que tiene estrecha relación con problemas en la edad avanzada como indican (Dukas, Schacht, & Stähelin, 2005) es la caída de creatinina en sangre por debajo de los 0’65 gr/dL que ha sido identificada como un factor de riesgo independiente para caídas y fractura en ancianos con osteoporosis, además los niveles plasmáticos vitamina D en ancianos  <0’6 gr/dL se encuentran disminuidos, lo que se asocia a menor absorción de calcio intestinal y renal (Gallagher, Rapuri, & Smith, 2007). Pero aun teniendo estos niveles adecuados, si no realizamos actividades de impacto físico no existirá mejoría ya que la creación y destrucción del hueso sucede gracias a la mecanotransducción, hecho que transforma la energía mecánica en señales eléctricas y químicas. A mayor estrés mecánico mayor es la activación de los mecano receptores que intervienen en la señalización intercelular, que a su vez aumentan el reclutamiento, proliferación y diferenciación celular (Delgado-Calle & Riancho, 2013).

En definitiva, hemos de llevar unos hábitos saludables en base a nuestros genes que van a ser un papel clave en nuestro envejecimiento.

Sin desviarme más del tema, hablemos  de uno de los hallazgos más fascinantes de los últimos años y que tiene que ver con la proteína Klotho,  aunque creía de vital importancia realizar una pequeña introducción general.

klotho-functions

Esta proteína Klotho es el nombre de una hormona y se ha confirmado que el riñón es su principal fuente en el organismo, las células renales secretan Klotho al medio que las rodea, de forma que a través de la circulación llega a los diversos órganos, donde ejerce su función antienvejecimiento. Es su forma soluble la que predomina en el ser humano, pudiendo ser detectada en sangre, orina y fluido cerebroespinal, habiéndose demostrado su reducción con la edad.

La clave de esta proteína es inducir su reactivación de producción endógena o su suplementación exógena para alargar la vida y luchar contra patologías. En este estudio (Zhou et al., 2017) establecen que Klotho funciona como un supresor de tumores y modulador de la señalización de IGF-1R y que puede proporcionar estrategias novedosas para la intervención terapéutica en el futuro, o en este estudio de Neyra & Hu (2017) que observaron que un declive en la producción de esta hormona por el riñón provocaba pérdidas en la función renal y así convertirse Klotho en un marcador de la insuficiencia renal crónica,  o en este otro (Mazzotta et al., 2017) donde el tratamiento exógeno con Klotho en pacientes con esclerosis sistémica mejoraron significativamente.

Queda mucho por investigar pero puede ser uno de los tratamientos de nueva orden en la lucha contra la diabetes (mi tema por excelencia).  Nie et al., (2016) demostraron que pacientes con diabetes tipo 2 tenían bajos niveles de Klotho sanguíneos y podrían tener una fuerte relación en el mecanismo patológico de la diabetes, que jugaría un papel vital junto con tratamientos multidisciplinares con ejercicio y plan dietético. (Otten et al., 2016) apuntan como la dieta paleo o lowcarb produce numerosos beneficios en pacientes con diabetes tipo 2 y por consecuencia favorecedora a pacientes con tipo1, y el tratamiento de otras enfermedades.

Además de algunos procesos inflamatorios y enfermedades caracterizadas por el envejecimiento, el tabaco parece ser un claro inhibidor de la producción de Klotho como identificaron en este estudio  Patel et al., (2016) donde  los fumadores tenían menos niveles de Klotho, y por ello, podemos ver a menudo como los fumadores empedernidos aparentan más edad de la que tienen, en este estudio (Blake, Reese, Garcia, Dahlmann, & Dean, 2017) se vio como el tratamiento exógeno con Klotho reducía el riesgo para el desarrollo de EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

En la otra acera encontramos el resveratrol (antioxidante natural que encontramos en algunas plantas) que parece estar relacionado con el aumento de la producción de Klotho como investigaron en este estudio (Hsu et al., 2014).

Como vemos los estudios son muy recientes pero parece que la investigación de esta hormona va a dar mucho que hablar en los próximos años, estaremos atentos y observaremos como posiblemente empezaran a moverse intereses, ya que serán  la base para muchos tratamientos y puede que a las farmacéuticas les interese y mucho, al igual que a otros sectores, esto replantearía la vida tal y como la conocemos ahora.

Como conclusión exponer que la mayor medicina preventiva es la práctica deportiva y una buena alimentación, no existen vías milagrosas ni otros métodos más demostrados, mi consejo es que llevéis unos buenos hábitos saludables y vuestra calidad de vida será muchísimo mejor, aunque la tecnología avance nosotros no debemos ser meros espectadores pasivos y esperar a que las cosas ocurran por divinidad.

Referencias

Salech, F. M., Jara, R. L., & Michea, L. A. (2012). Cambios fisiológicos asociados al envejecimiento. Revista Médica Clínica Las Condes23(1), 19–29.

Dukas, L., Schacht, E., & Stähelin, H. B. (2005). In elderly men and women treated for osteoporosis a low creatinine clearance of

Delgado-Calle, J., & Riancho, J. A. (2013). Mecanobiología celular y molecular del tejido óseo. Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral, 5(1), 51–56.

Zhou, X., Fang, X., Jiang, Y., Geng, L., Li, X., Lu, K., … Wang, X. (2017). Klotho, an anti-aging gene, acts as a tumor suppressor and inhibitor of IGF-1R signaling in diffuse large B cell lymphoma. Journal of hematology & oncology., 10(1), .

Neyra, J., & Hu, M. (2017). Potential application of klotho in human chronic kidney disease. Bone.

Kaludjerovic, J., Komaba, H., Sato, T., Erben, R., Baron, R., Olauson, H., … Lanske, B. (2017). Klotho expression in long bones regulates FGF23 production during renal failure. FASEB journal : official publication of the Federation of American Societies for Experimental Biology.

Mazzotta, C., Manetti, M., Rosa, I., Romano, E., Blagojevic, J., Bellando-Randone, S., … Matucci-Cerinic, M. (2017). Proangiogenic effects of soluble α-klotho on systemic sclerosis dermal microvascular endothelial cells. Arthritis research & therapy., 19(1), .

Otten, J., Stomby, A., Waling, M., Isaksson, A., Tellström, A., Lundin-Olsson, L., … Olsson, T. (2016a). Benefits of a Paleolithic diet with and without supervised exercise on fat mass, insulin sensitivity, and glycemic control: A randomized controlled trial in individuals with type 2 diabetes. Diabetes/metabolism research and reviews.

Nie, F., Wu, D., Du, H., Yang, X., Pang, X., & Xu, Y. (2016). Serum klotho protein levels and their correlations with the progression of type 2 diabetes mellitus. Journal of diabetes and its complications.

Patel, M. S., Donaldson, A. V., Lewis, A., Natanek, S. A., Lee, J. Y., Andersson, Y. M., … Polkey, M. I. (2016). Klotho and smoking – an interplay influencing the skeletal muscle function deficits that occur in COPD. Respiratory Medicine, 113, 50–56.

Blake, D. J., Reese, C. M., Garcia, M., Dahlmann, E. A., & Dean, A. (2017). Soluble extracellular Klotho decreases sensitivity to cigarette smoke induced cell death in human lung epithelial cells. Toxicology in Vitro, 29(7), 1647–1652.